


Se me hizo muy interesante el recorrido en el papalote, ya que a pesar de que era sábado y era muy temprano, había bastante gente, obviamente en su mayoría eran niños acompañados de sus padres.
Entramos a la sala a ver una película titulada “Monstruos Marinos” en la Mega Pantalla Imax, en tercera dimensión, por lo que tuvimos que ponernos lentes para poder observar la película. Lo que más me llamó la atención fue que los niños más pequeños, o que nunca habían visto algo en tercera dimensión, se espantaban muchísimo cada vez que algún animal “se acercaba”. La película me pareció buena, y es importante resaltar que dura menos que una película normal ya que verla en tercera dimensión es cansado.
Comparar esto con el cine comercial es algo muy sencillo, ya que el tema, la audiencia, la duración, es completamente diferente, ya que una proyección en el museo del niño, obviamente tiene como principal finalidad, hacer que los niños aprendan pero de una manera divertida.
Después de esto entramos al Domo Digital. Al principio yo no entendía que era eso ó que diferencia había entre una proyección en la Imax y el Domo. La diferencia consiste en que la película se proyecta en el techo que tiene una forma de media esfera, que los asientos se reclinan de tal manera que quedas mirando al techo, y la proyección consistió en un viaje a través del universo. Se me hizo sumamente interesante, pero la proyección estaba dañada y había una parte de la pantalla que no se veía bien, y las imágenes no son tan brillantes como en la Imax, yo creo que consiste en que se realiza la proyección sobre el techo y no sobre una pantalla.
Saliendo de la proyección nos dividimos en equipos de 3, mi equipo estaba conformado por Alma y Greta, y nos tocó la parte que corresponde a “Comprende”, me pareció una parte muy bonita, porque consistía en mostrarle a los niños a entender ciertos procesos mediante juegos, es decir, el magnetismo, era un iman gigante y arena mezclada con residuos metalicos, que pareciera que la arena se adhiere al imán, o un viaje a través de la historia de distintas cosas, como por ejemplo la historia del automóvil, caminando a través de un caminito y en la pantalla que se encuentra enfrente podías ver la línea del tiempo, la esfera metálica que conduce electricidad y al tocarla hace que se te pongan los pelos de punta, las burbujas, creando burbujas enormes y jugando con ellas, entre otros ejemplos.
Y en lo que no correspondía a nuestra parte, pero no me quería ir sin entrar, fue a ¿Qué pasaría si quedaras ciego?, que me parece una experiencia muy interesante ya que a pesar de que abras los ojos lo mas que puedas realmente no ves nada y te das de topes con todo y es cuando valoras lo mucho que ocupas la vista.
Me asome al minisuper en donde estaban principalmente las niñas, fascinadas “imitando” a su mamá cuando va de compras, ya que desde que entraban ahí se les olvidaba por completo que son unas pequeñas de 4 años y se convertían en unas señoras.
Como conclusión me parece muy bien salir de la rutina de lo que estamos acostumbrados e ir a ver algo más allá, esta en particular me pareció una experiencia muy tierna porque me gustan mucho los niños y yo creo que lo que más disfrute del día fue verlos como se divertían, que al fin y al cabo es el objetivo del museo, que aprenden divirtiendose.




